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Lecturas infantiles según sus características psicológicas

Lecturas infantiles según sus características psicológicas

PARTE I: CUANDO TODAVÍA
NO SABEN LEER

La lectura por edades dijimos, es importante, aunque la obra que elijamos no depende tanto de la edad como del nivel de desarrollo/madurez que disfrute el niño o la niña (para leer más sobre esto, pincha aquí).

El acercamiento del niño o la niña a la lectura debe producirse de forma adecuada, sí, pero también en su momento. Y es importante que se cumplan esos tiempos, pues los fracasos en las primeras lecturas tienden a crear una barrera, entre niños y libros, muy difícil de derribar.

Y hoy venimos a hablar de esos momentos o, más concretamente, de qué géneros y tipos de cuentos son más adecuados para cada momento, qué lecturas son adecuadas según las características de los niños y niñas.

Pues bien, la experiencia de la literatura hasta los 6 años es básicamente oral y oralizada -leída en voz alta y escuchada-, y visual –mirada juntos o en solitario-.

Según Luis Arizaleta, nuestro Director literario, la calidad de esa experiencia reside en la capacidad de los textos para hablar con sencillez y accesibilidad de asuntos sustantivos en la vida – de eso hablan los cuentos de tradición oral: de la soledad y la compañía, de las pérdidas y los encuentros, de la solidaridad y el abandono, de los miedos y la seguridad, del riesgo y el fracaso, de la aventura y la resignación, de lo que hace llorar y lo que hace reír…-, y de la sonoridad de su lenguaje, de la profundidad de sus imágenes, del ritmo narrativo…

Concretando un poco más y aunque, como he dicho más arriba, el tipo de lectura no depende tanto de la edad como del nivel de desarrollo/madurez que disfrute el niño o la niña, vamos a diferenciar los momentos por edades, para facilitar la lectura del post, y porque en general, el nivel de madurez y características que poseen en esos periodos son similares:

DESDE QUE NACE HASTA LOS 3 AÑOS

[RECTIFICACIÓN] Os dije que no sería lógico, ni real, hablar aquí de que los niños y niñas asocian a los libros un valor literario. Sin embargo, tras una conversación con Luis Arizaleta, tengo que retractarme:

Aunque nuestros hijos e hijas no sepan leer o entender nuestro lenguaje, sí saben distinguir entre lo que les resulta atractivo e interesante y lo que no, tienen criterio: cuando escuchan y se aburren porque la historia no tiene interés o está mal contada, se desentienden; cuando las imágenes no llaman su atención o no estimulan su imaginación porque son planas o repetitivas, las dejan de lado, no volverán a esos libros y sus ganas de escuchar buenas historias, comenzarán a decrecer.

Según un reporte de Talleres de lectura con familias 0/6, titulado “Preparando el nido a la lectura”, llevado a cabo por Luis Arizaleta: la recepción de textos por parte de los infantes es un proceso comunicativo, en interacción. A esto le llamamos lectura. Así, los primeros textos leídos son las nanas, onomatopeyas, pareados, retahílas… que la madre, padre y otros adultos hacen llegar al bebé con intención afectuosa, muchas veces entre los brazos, acunado, percibiendo un tono físico-emocional de gran sintonía, de acogimiento y unidad. Constituyen el primer peldaño de la comunicación mediada por textos.

Cuando la respuesta del niño es la detención del llanto, un silencio atento, algún balbuceo, está evidenciando la interacción; hay interpretación: aunque aún no haya conciencia del “yo”, su oído oye, percibe la atención brindada, el tacto, el suave movimiento; y se desarrollan las primeras significaciones: el agrado cunde al ritmo de la palabra escuchada.

Como padres y madres, tenemos que ser conscientes de que esta etapa de su vida es una muy buena oportunidad para que nosotros les iniciemos en este mundo de las letras, pues son pequeñas esponjitas que absorben conocimiento cada minuto que pasa.

Se trata de ampliar un poquito la pequeña burbuja en la que viven a través del lenguaje –que se aprende por imitación a los adultos–, siempre intentando relacionar ese lenguaje con imágenes u objetos, facilitando así su aprendizaje. Todavía no saben leer, por lo que ellos se limitan a aprender principalmente con la vista, desarrollando la memoria visual.

Los cuentos infantiles para edades tempranas, con este objetivo, contienen principalmente, o incluso únicamente, imágenes, de tal forma que podamos utilizar el libro como herramienta de aprendizaje del lenguaje. De esta forma, si conseguimos que disfruten mientras tanto (consejos sobre cómo fomentar el disfrute), estaremos construyendo la relación libro-juego. En la web de consulta para padres y madres serPadres también recomiendan los cuentos, entre otras actividades, para este fin, siendo el mejor momento a partir de los dos años.

Recordad que los gestos, la entonación etc., jugarán un papel muy importante en la captación de la atención del pequeño o pequeña pues, según un estudio de la Fundación Alonso Quijano, Premio Nacional al Fomento de la Lectura, no serán capaces de prestar atención a un argumento, por sencillo que sea, aunque sí atenderá a los gestos y demás añadidos que aportemos a la actividad.

DESDE LOS 3 AÑOS HASTA LOS 6

El desarrollo sufrido en el lenguaje de vuestros peques desde que nacen hasta los 3 años, se verá reflejado ahora; los papás y mamás podréis apreciar un cambio en la forma en lo utilizan y se comunican: empezarán a ser capaces de formar frases, aunque cortas, utilizando las palabras independientemente de los objetos que designan. En este periodo, utilizarán la palabra coche, por ejemplo, sin necesidad de haber visto uno; nombrarán el coche formando una frase sencilla porque te quieren contar algo relacionado con ese objeto, no únicamente porque lo hayan visto.

Como bien se nombra en el estudio de la Fundación Alonso Quijano es, también, el momento o la etapa en que se da el pensamiento mágico en los niños y niñas, fenómeno que habla de que estos, los niños y niñas, no tienen la menor idea de que algo pueda ser mentira, o que la realidad tiene límites; se dejan llevar por sus emociones y para ellos todo puede ser real (por ejemplo, volar), cualquier objeto puede tener vida propia, y cualquier animal hablar.

Los cuentos fantásticos serán una herramienta que podemos utilizar para mostrarles poco a poco y sutilmente cuáles son los límites de la realidad.

Y no os preocupéis pues no sólo hay cosas malas: en esta realidad con la que se van a encontrar, también descubrirán lo divertido que es imaginar.

Para concluir, destacamos las dos ideas principales del post: iniciar el aprendizaje a partir de obras ilustradas, donde predominen los dibujos/imágenes/ilustraciones para trabajar el lenguaje a partir de la relación palabra imagen; continuar la vida literaria de los niños y niñas con cuentos fantásticos que le inicien en el camino realidad vs. fantasía.

Recordad siempre tener en cuenta qué puede asimilar vuestro hijo o hija en cada momento.

Próximamente… Cómo es un cuento para niños y niñas :)

La importancia de la lectura por edades

Lectura por edades

El porqué y la importancia de la lectura por edades

La lectura no es una actividad mecánica como puede ser la de atarse los cordones, que se hace sin pensar, incluso mientras haces otra cosa, cantas, hablas, etc. La lectura es un trabajo que necesita atención y concentración. De hecho, es muy importante realizarla comprendiendo lo que lees.

Hace poco os hablamos de cómo fomentar la lectura, como actividad, siendo una de las principales claves la de involucrar al niño o niña en la misma. Pero también es importante que la lectura en sí misma atraiga. Además de que el contenido resulte interesante para el nuevo/a pequeño lector-oyente, es importante que tengamos en cuenta la adecuación de esa lectura al niño o niña.

Para encontrar la lectura adecuada, podemos seguir los 10 pasos que nos sugirió Luis Arizaleta, nuestro Director literario, pero también deberemos tener en cuenta otros factores distintos a los incluidos en ese proceso.

El acercamiento del niño o la niña a la lectura debe producirse de forma adecuada, sí, pero también en su momento: hay un momento para los cuentos realistas o los cuentos de aventuras, o para las historias de crimen y misterio. Y es importante que se cumplan esos tiempos, pues los fracasos en las primeras lecturas tienden a crear una barrera, entre niños y libros, muy difícil de derribar.

Según un estudio de la Fundación Alonso Quijano, Premio Nacional al Fomento de la Lectura, la necesidad de orientar las lecturas viene determinada por varios factores:

  1. Edad del lector/a
  2. Formación o madurez
  3. Momento personal
  4. Calidad literaria
  5. Valores que pretende el libro

Aunque la edad de los niños y niñas no es determinante, sí que suele estar ligada a un estado de madurez o formación concretos, y generalizados, que hay que tener en cuenta a la hora de elegir una obra.

Por otro lado, la calidad literaria del título que elijamos debe ser buena y adecuada a su madurez/formación, pues contribuirá a su desarrollo lingüístico mientras difsrutan de las lecturas: aprenderán nuevas expresiones y palabras, y la forma y contexto en que se utilizan. Si las aprende mal desde el inicio, será muy difícil realizar un desaprendizaje.

Por último, los valores que presenta la obra son un importante aspecto a tener en cuenta, y habrá que intentar adecuarlos al momento vital en el que se encuentre el niño o la niña. Si están atravesando una mala época, con miedos, o inseguridades, lo más conveniente sería elegir una lectura que aliente valores positivos, alegres, y que les ayuden a mejorar su estado, inconscientemente; elegir libros sin pensar en este tipo de aspectos puede llevarnos a proporcionarles lecturas que potencien ese estado de miedo o inseguridad en el que pueden encontrarse.

Con estos posts no queremos decir que haya que seguir un proceso cada vez que se elige una lectura, ni que haya que tener todos los sentidos alerta en el momento en el que estemos eligiendo una obra. Sólo intentamos orientaros, crearos un camino que podéis seguir o no, cada vez, siempre o nunca que elijáis una lectura :) Intentamos ayudaros a elegir lecturas para que lo que leen nuestros niños y niñas potencie al máximo su desarrollo y les sirva para aprender a afrontar situaciones de su día a día. Y, ¡qué mejor que potenciar su desarrollo poco a poco a medida que crecen!

Importancia de leer con los niños

Por qué leer con nuestros hijos

Leer con nuestros hijos, ¿por qué?

Una pregunta quizás muy recurrente que voy a intentar resolveros.  La semana pasada os hablé de cómo fomentar la lectura en nuestros hijos e hijas, y hoy os traigo el porqué leer con ellos.

Sé que es muy difícil sacar todos los días un rato que compartir exclusivamente con nuestros hijos, sobre todo a medida que van cumpliendo años y tenemos que volver a trabajar jornadas largas, y también ellos empiezan con actividades extraescolares, bien porque les interesa practicar tal y tal instrumento, tal idioma o deporte, o porque nosotros -padres y madres- queremos que desarrollen o mejoren, a partir de estas actividades, ciertas capacidades y talentos. Por eso, creo que es muy importante que seamos conscientes que nosotros también podemos ser partícipes de su desarrollo intelectual.

La primera capacidad que desarrollamos es la de asociar símbolos, reconocer sonidos, voces, imágenes. Según Luis Arizaleta en su recién publicado ebook, disponible en Metaforic Jugamos, leemos, nos divertimos juntos, una forma alternativa de conformar el aprendizaje de nuestros hijos, y desarrollar esas primeras capacidades, es convirtiéndonos en mediadores entre la lectura y nuestros hijos: se trata, simplemente de estar dispuestos a disfrutar con el lenguaje imaginario y las metáforas en compañía de hijos o alumnos, dispuestos a disfrutar juntos.

Contar un cuento a un niño es un acto muy beneficioso, tanto para la relación entre padres e hijos, como para el desarrollo del propio niño.

Luis Cifuentes, periódico Estrella Digital
¿Por qué contarles cuentos a los niños?

Tanto es así que en el blog de consulta para padres y madres Sapos y princesas recomiendan leer en voz alta durante el embarazo, e incluso convertirlo en un hábito desde ese momento.

Cuando vayan haciéndose mayores, es muy favorable, como ya os dijimos, que los niños y niñas participen en la lectura, por ejemplo haciendo preguntas o aportando comentarios.

Lo he contrastado y no somos los únicos que destacamos las experiencias que vivimos con nuestros hijos mientras leemos: con estas experiencias de escucha, dicen en Sapos y princesas, se refuerza la complicidad y el vínculo entre el lector (ya sea padre, madre o familiar) y el bebé, todavía en la tripita, o ya nacido. Además iniciamos el hábito lector en el niño, y si desde el principio tratamos la lectura como una actividad de ocio, donde tanto nosotros como nuestros hijos e hijas disfrutamos, y sobre todo ellos estén interesados, ayudaremos a potenciar su capacidad de atención, entre otras cosas.

Se desarrollará la curiosidad, la memoria, y miles de valores: si el tema es de su interés, ansiarán saber el final de la historia; ayudarás a su memoria pues se verán obligados a recordar qué ocurrió en la lectura de la noche anterior para seguir la lectura sin problemas; y, según el cuento que les leas/lean, aprenderán diferentes valores y también aprenderán a afrontar situaciones quizás desconocidas, porque se identificarán con los personajes y situaciones, y aprenderán de ellas. Aquí encontramos la empatía.

Como bien dice Neil Gaiman en su  conferencia pronunciada el 14 de octubre de 2013 en el Barbican (Londres), bajo el auspicio de The Reading Agency -hemos encontrado el vídeo en el blog Lo leemos así-:

(Traducción de extracto. Texto íntegro y vídeo)

“La ficción tiene dos usos. El primero: se convierte en una droga. Te crea la necesidad de saber qué sucederá a continuación, de seguir leyendo. Te obliga también a aprender nuevas palabras, a tener nuevos pensamientos.

[…] Las personas que no se entienden entre sí no pueden intercambiar ideas, no pueden comunicarse. La forma más sencilla de asegurarnos de que criamos hijos alfabetizados es enseñarles a leer, y mostrarles que la lectura es una actividad placentera. [Ya os comentamos la necesidad de comprensión de textos]

El segundo: la ficción construye la empatía, pues al leer un libro a partir de letras, signos de puntuación y tu persona, utilizando tu imaginación, creas un mundo paralelo; consigues sentir cosas, afrontar situaciones, visitar lugares y mundos que no visitarías de otra forma.  […] Cuando vuelvas a  tu mundo habrás cambiado un poquito. No ocurre lo mismo al ver una película o la TV, porque ahí ves cómo las cosas le ocurren a otras personas.”

Espero que hayáis podido ver en las reflexiones de más arriba la importancia, el porqué de inculcar la lectura en nuestros hijos e hijas.

Aquí os dejo las ideas principales :) Podemos decir que es bueno fomentar la lectura por, entre otras muchas, estas tres razones:

  1. Mejora la complicidad y el vínculo padre-madre-hijo
  2. Ayudamos a su desarrollo y alfabetización mientras se divierten.
  3. Mejoramos su capacidad de atención y su imaginación, les generamos curiosidad, ayudamos a descubrir valores, como la empatía, y a mejorar su vocabulario.

 

Cómo fomentar la lectura en nuestros hijos - 10 consejos

Fomentar la lectura en los más pequeños. ¿Cómo hacerlo?

Fomentar la lectura en los niños:
un reto para muchos padres y madres

Hace poco colgué un post titulado ¿Estáis seguros de que es la nueva generación la que se niega a leer? donde hablaba sobre las conclusiones un estudio realizado por The National Literacy Trust -una organización no lucrativa dedicada a incrementar la alfabetización en las áreas más desfavorecidas de Gran Bretaña- basado en la idea de fomentar la lectura. Y lo terminé alegando que, en mi opinión, no es la nueva generación la que se niega a leer, sino que hay planes lectores que disuaden de la lectura. Pincha aquí para leer nuestro análisis del estudio.

Y es que, tanto si te apasiona leer, y quieres compartir esta afición con tus hijos, como si no, pero quieres que la lectura sea parte de la vida de tus hijos, en Metaforic creemos que es bueno saber qué pasos o rutinas puedes seguir para que vayan poco a poco adentrándose en el mundo de los libros/ebooks.

Y por eso, hoy os traigo una serie de consejos para saber cómo fomentar la lectura en los más pequeños. Para desarrollar la lista nos hemos basado en los ideales de Metaforic y los hemos contrastado con otros encontrados en la red, más concretamente en las webs de consulta para padres serPadres y educapeques:

  1. Lee con ellos desde pequeños, antes incluso de que sepan leer.
  2. Trata la lectura como un juego: lee en voz alta, dramatiza las historias, interprétalas, no conviertas la lectura en una actividad aburrida.
  3. Involúcrales en las lecturas y en las interpretaciones, así se sentirán parte de ella y terminarán por buscar ellos mismos las historias que quieren que les leas o que quieren leer por sí mismos.
  4. Jamás les mandes leer como castigo.
  5. Ante todo busca contenido que les interese, y trata de variarlo de vez en cuando para que no sea monótono. Puedes probar a crear itinerarios lectores combinando tu experiencia personal y escuchando sus intereses.
  6. Lee un rato con ellos diariamente. De esta forma crearás un hábito y terminarán por echarlo de menos cuando no se lleve a cabo.
  7. No te niegues a usar las nuevas tecnologías, pues tus hijos han nacido en la era tecnológica y las nuevas formas tecnológicas forman parte (casi) imprescindible de sus vidas. Lo importante es leer, da igual el soporte en el que se haga :)
  8. Crea un espacio en casa cómodo y agradable donde podáis disfrutar de la lectura habitualmente. Con pequeocio descubrimos algunos ejemplos, aquí.
  9. Visita una biblioteca. Al tratarse de espacios con muchas propuestas, tu hijo o hija podrá explorar todas las opciones y elegir una lectura como un reto. Poco a poco irá subiendo el nivel de sus lecturas.
  10. En muchas bibliotecas y centros cívicos se ofrecen cuenta-cuentos y otras actividades muy divertidas para niños. Si te gusta formar parte de la actividad, también existen técnicas alternativas muy eficaces como el Kamishibai.

Espero que os haya gustado y encontréis útiles estos consejos. Cómo os decimos más arriba, esto es sólo una simple guía con diferentes ideas con las que podéis empezar a fomentar la lectura. Podéis añadir, eliminar y modificar cualquiera de los consejos de la lista. Nuestro objetivo es construir un camino hacia la lectura para que aquellos padres, madres, abuelos y abuelas que quieran, se lleven a sus hijos o nietos de la mano hacia ella :)

¡La cuestión es que nuestros hijos e hijas lean! :)

Un último consejo extra para terminar el post. Si no es mucho pedir, practica siempre que puedas con el ejemplo 😉

PD: Recordad que si compartís vuestros hobbies con ellos, además de ayudar a su desarrollo, compartiréis experiencias increíbles con ellos:

Realizar en familia actividades de lectura con los niños también tiene un impacto significativo … los niños cuyos padres leen libros con ellos, les cuentan historias, cantan canciones, juegan con juegos de letras o de palabras, etc., tuvieron de media mejor rendimiento en lectura que aquellos niños con los que nadie realizó ese tipo de actividades en casa. La dedicación de los padres a la lectura o el placer que obtienen ellos mismos cuando leen, tiene un impacto significativamente positivo en el rendimiento de la lectura en más de la mitad de los países que participaron en el estudio. Finalmente, el tiempo que pasan los adultos leyendo y la lectura por placer no tuvo un impacto significativo. En otras palabras, la dedicación de los padres a las actividades de lectura de sus hijos (poniendo libros infantiles a su disposición o realizando actividades de lectura con ellos) es más importante que el comportamiento lector de los adultos per se.

Oralidad-Motivacion-Diversion-Comprension

«La enseñanza de la lectura en Europa. Contextos, políticas y prácticas»,
de la Comisión Europea páginas 116 y ss.

No limitar el desarrollo lingüístico de los niños

Desarrollo lingüístico de los más pequeños

Por qué no olvidar el desarrollo lingüístico en el momento del juego

Nuestro ritmo de vida ha cambiado mucho y, con él, el tiempo de que disponemos para dedicar a nuestros hijos e hijas. Incluso, en muchos casos se ve afectada la calidad del tiempo que pasamos con ellos, y probablemente sin darnos cuenta.

Muchas de las herramientas electrónicas de moda (por poner un ejemplo rápido, los millones de juegos y apps infantiles que los niños y niñas usan en el iPad/tablet, y los miles de nuevos juguetes físicos que hablan y tienen luces, o la propia televisión) permiten que nuestros hijos e hijas disfruten, que se lo pasen bien. En definitiva, son una estupenda forma de entretenerlos y, muchas veces, de entretenerlos mientras nosotros hablamos por teléfono, trabajamos desde casa, o cocinamos.

Pero, en estos casos, ¿está relacionado el entretenimiento con el desarrollo de sus capacidades?

Según un estudio llevado a cabo por Anna Sosa, especialista en desarrollo infantil del lenguaje  –aquí podéis ver el editorial publicado por JAMA Pediatrics sobre el estudio-, estos juguetes que tienen luces llamativas o emiten sonidos, son súper efectivos a la hora de captar la atención de los más pequeños, pero también son propensos a reducir la interacción, sobretodo verbal, entre padres e hijos, comparada con la generada por los libros o los juguetes tradicionales. Es decir, ese exceso de actividad generada por el propio juguete, provoca que padres e hijos se limiten a mirar y “disfrutar” de lo que hace el juguete, dejando de lado ese triángulo de aprendizaje que se crea entre el juguete tradicional o libro, padres e hijos/as.

Obviamente, esta afirmación anterior no incluye todas las apps y juegos interactivos existentes, pues hay muchas de estas herramientas que promueven la interacción entre la misma, el padre/madre/tutor y el niño o niña en cuestión. El objetivo de este post es simplemente advertir, con este estudio como base, de que tenemos que tener muy en cuenta si la forma en que nuestros hijos e hijas se divierten, también fomenta el desarrollo de sus capacidades y lenguaje.

Hay que tener muy en cuenta que las conversaciones de los más pequeños comienzan mucho antes de saber hablar. Aprenden a comunicarse a una edad muy temprana; y si no estáis seguros de ello, no hay más que buscar cualquier vídeo viral en el que aparezcan dos niños que no saben si quiera balbucear palabra, pero que se comunican entre sí o con sus padres.

Estos momentos comunicativos son muy importantes, y esenciales para el desarrollo de los niños, por lo que no podemos permitir que el entretenimiento esté cargado de contenido visual y sonoro que lo único que hace es generar atención y no desarrollo, lo que puede afectar a su posterior éxito académico y profesional –mira aquí que otras cosas pueden afectar negativamente a los niños y niñas-.

Pues bien, el estudio en cuestión, que fue publicado en JAMA Pediatrics -revista internacional más antigua de los Estados Unidos, revisada por expertos- , se realizó en un entorno natural de comunicación entre padres e hijos mientras jugaban a tres tipos de juego diferentes (en el abstracto del estudio no vienen especificados estos tres tipos). La recogida de datos se llevó a cabo entre el 1 de febrero de 2013, y el 30 de junio de 2014 en las propias casas de los participantes para que la interacción fuese más realista. La muestra incluyó 26 pares de padres/madres y niños (de edades 10-16 meses).

Los resultados confirman lo anterior. Aquí os dejo los resultados:

  • Durante el juego con juguetes electrónicos, los adultos utilizaban menos palabras (40 de media por minuto) que durante el juego con juguetes tradicionales (56 palabras) o con libros (67 palabras).
  • Las vocalizaciones espontáneas de los niños también se vieron reducidas si comparamos las ocurridas en el momento del juego con juguetes electrónicos (3 vocalizaciones por minuto) con aquellas ocurridas al jugar con libros (4 vocalizaciones por minuto de media).
  • El uso de palabras de contenido específico del juego se reduce a la mitad en juegos electrónicos frente a los juguetes tradicionales.

Cabe destacar que las respuestas y los turnos de conversación entre padres/madres e hijos, fueron mucho más ricas en juegos sin pilas.

La conclusión del estudio, pues, es que el juego con aparatos electrónicos está asociado con una reducción de la calidad y cantidad del desarrollo de las capacidades lingüísticas comparada con el juego con libros o juguetes más tradicionales que, en lugar de sustituir el triángulo de aprendizaje entre niños, padres y madres y el propio juguete, lo fomentan.

Por tanto, creen que, para un buen y pronto desarrollo del lenguaje, el uso de este tipo de juguetes electrónicos (repetimos que esto no incluye todas las apps y juegos interactivos existentes, pues hay muchas de estas herramientas que promueven la interacción a tres) debería ser desalentado; los juguetes tradicionales, indican, son una valiosa alternativa para el momento de juego entre padres e hijos, si la lectura de libros no es una actividad preferida.

Recordemos que la tecnología debe ser usada como medio y no como fin. Metaforic Club de Lectura se basa en esta idea y fomenta la lectura y el desarrollo lingüístico a través de medios electrónicos con el único objetivo de fomentar relación de la lectura y el ocio, y no la relación lectura-obligación; ofrecemos un espacio para la lectura social y actividades alternativas a las hasta ahora utilizadas para analizar y trabajar los títulos.


La lectura en voz alta de cuentos y álbumes ilustrados por parte de los adultos (madre, padre, educadores profesionales…) a los niños y niñas que escuchan y miran las ilustraciones es uno de los canales más tempranos de educación literaria, una oportunidad a partir de los 8 ó 9 meses para compartir buenos ratos juntos con la palabra oral y oralizada (leída en voz alta) ejerciendo como vínculo.

 

El Ereader y la tablet pueden cumplir la función de soporte para ese tiempo compartido, no en su condición de dispositivos interactivos, sino de contenedores de los formatos literarios que miramos, escuchamos, compartimos.

 

Lo importante es que el contenido de esos formatos reúna calidad literaria suficiente, en su aspecto escrito y en el gráfico (ilustraciones), y que el adulto-mediador conozca los textos que va a compartir y que tenga disposición a disfrutarlos y a hacerlos disfrutables.

 

-Luis Arizaleta, Director literario de Metaforic